La Vida Religiosa y los Jóvenes

Antonio M. Pernia, SVD – Tagaytay City (Philippines)

En primer lugar, quisiera agradecer a David y a todos ustedes el haberme invitado a reflexionar sobre la “Vida religiosa y los jóvenes.” En un primer momento me ha parecido una paradoja el que se hubiese pedido a un viejo religioso hablar sobre este tema. He pensado que hubiese sido mucho mejor haber pedido a un joven religioso que hablara sobre el tema. Pero como ustedes saben es difícil decir ‘no’ a David. En su manera tan amable y señorial, me convenció que yo tenía algo que compartir sobre el tema. Así que aquí estoy “con temor y temblor.”
En cualquier caso, he tratado de abordar la paradoja consultando a unos cuantos religiosos jóvenes por medio de un cuestionario muy sencillo y una entrevista. Unos 50 han respondido al cuestionario y cinco aceptaron, además, ser entrevistados. Así que estas reflexiones no son solo portadoras de mis ideas, sino también de la experiencia de algunos religiosos jóvenes.
Quisiera dividir esta ponencia en dos partes. En la primera, quisiera explorar la pregunta sobre quiénes y qué son los jóvenes hoy. En la segunda parte, quisiera  sugerir una visión de la vida religiosa que podría ser relevante para la juventud de hoy.
Primera parte
Quiénes y qué son los milenarios
1. Las cohortes demográficas después de la segunda guerra mundial.
A los jóvenes de hoy se les llama en general los “Milenarios.” Cuando se habla de “Milenarios” aflora inevitablemente a nuestra mente el tema de las “cohortes demográficas”. En demografía y estadística, una “cohorte” es un grupo de sujetos que han compartido un evento particular durante un tiempo particular, por ejemplo los que han estudiado en la Universidad Gregoriana entre los años ’60 y ’70; o los que han sido superiores generales entre los años ’90 y el 2000.1
Como sabemos los expertos en demografía y estadística han agrupado las generaciones después de la segunda guerra mundial, por lo menos en Estados Unidos y en los países occidentales, en cohortes y, precisamente, en los “Baby Boomers” (1946-1965), la Generación-X” (1966-1985), y en los “Milenarios” o “Generación-Y” (1986-2005).
1.1. Baby-Boomers.2 Los nacidos después de la segunda guerra mundial (es decir, entre 1946 y 1965). Es la generación que ahora tiene de entre 60 a 70 años.
1.2. La Generación-X.3 Es la generación nacida después del baby boom de la posguerra, entre 1966 y 1985. Sería la generación que ahora tiene de entre 40 a 50 años.
1.3. Milenarios.4 Es la generación nacida entre 1986 y 2005. Estaría formada por los que ahora tienen de entre 20 a 30 años -dicho con otras palabras, precisamente los formandi que se encuentran en nuestras casas de formación, en los niveles de pre-noviciado, noviciado y post-noviciado. A esta generación se la llama también “Generación-Y”, es decir la generación que llega después de la “Generación-X”. Pero es mejor llamarla los “Milenarios”, es decir los que eran adolescentes y jóvenes a la llegada del nuevo milenio.
Otros nombres que se dan a esta generación son: la “Generación Nosotros”, la “Generación Global”, la “Generación Siguiente” y la “Generación Z, o Nativos Digitales”. Y otro nombre todavía es “Echo Boomers”. Debido al aumento de la tasa de natalidad en los años ’80 y ’90, esta generación es considerada como un eco de la generación “Baby Boomer” de la posguerra.
Son muchos los rasgos característicos que describen a esta generación, pero el fundamental es que se trata de la generación que ha crecido en el contexto de la “globalización”.5 Como sabemos, la globalización experimenta el mundo como una aldea global, resultado éste de los cambios epocales que han tenido lugar en la tecnología de la información, de la comunicación y del transporte. Ha habido un corte drástico de las distancias. Ahora pueblos y lugares están conectados mucho más fácilmente y, ahora, vivir en el mundo se parece a vivir en una aldea. Así que podríamos definir la globalización como la contracción del tiempo y del espacio, que resulta de la creciente interdependencia de pueblos de diversas naciones y culturas.6
Y así esta generación es la que creció  con el ordenador, con Internet, con los móviles, con las redes sociales, con la realidad virtual. Y es éste el mundo en el que habita, el mundo que moldea su conciencia, sus valores y sus actitudes. Así que podemos reformular la frase de Descartes “Cogito, ergo sum” en “Colligo, ergo sum”. Estoy conectado, luego existo. Los individuos de esta generación deben estar conectados a Internet, con el mundo virtual, con las redes sociales. Si no lo están, no existen. Existen solo si están conectados. “Colligo, ergo sum”.
2. La generación post-moderna.
Otro nombre con que se indica a la generación del milenio que estamos considerando es el de “generación post-moderna”, aunque el término “post-modernidad” o “post-modernismo” tiene diversas connotaciones y aplicaciones. Tal como implica el término, el post-modernismo es un movimiento de finales del siglo XX que se manifestó en el ámbito de las artes, de la arquitectura, de la literatura, de la música y de la filosofía como reacción al “Modernismo” y distanciamiento del mismo.
2.1. Modernismo.7 El Modernismo es un movimiento filosófico nacido del fenómeno histórico de la Ilustración del Siglo XCVIII en Europa, con su optimismo de romper barreras y caminar hacia un progreso social nunca visto antes. Estas barreras eran autoridades externas impuestas a la mente humana, como por ejemplo la tradición en general y la Iglesia en particular. La razón debía pues emanciparse de estas barreras y dejar rienda suelta a la búsqueda de la verdad sin restricciones. El Modernismo se vio impulsado y alentado por la Revolución Industrial que llevó a transformaciones enormes y de amplio alcance en la sociedad occidental a finales del siglo XIX y al comienzo del siglo XX. Entre los factores que moldearon el Modernismo podemos citar el desarrollo de las sociedades industriales modernas y el rápido crecimiento de las ciudades.
Como manera de pensar, el Modernismo se caracteriza por la “auto-conciencia” o “auto-referencia”. Esto supone confianza en la razón y en la racionalidad, afirmación del poder de los seres humanos para crear, mejorar y re-moldear su medio-ambiente con la ayuda de la experimentación práctica, del conocimiento científico y de la tecnología.8 Pero la confianza que el Modernismo tenía en la razón y en el poder de los seres humanos para alcanzar el progreso se derrumbó con las dos guerras mundiales. Esta horrible experiencia llevó al surgimiento del post-modernismo en la segunda mitad del Siglo XX.
2.2. Post-Modernismo.9 El término mismo (“post-modernismo”), es una afirmación de que la Ilustración, y el mundo que de ella había nacido, no estaban funcionando. Los aspectos del mundo “ilustrado” o “moderno” que el post-modernismo rechaza abarcan los siguientes:
(a) Una confianza excesiva en el poder de la razón. Los post-modernistas advierten que la razón no es la luz a toda prueba, clara, pura que nos conducirá a la verdad una vez que esté libre de los condicionamientos de la autoridad externa. De hecho la razón puede ser objeto de contaminación y de explotación, y puede tener significados diferentes en las diferentes culturas.
(b) El primado y la fiabilidad de los datos empíricos. El Modernismo da por hecho que si tenemos la información, los hechos y  “nada más que los hechos”, la razón puede analizarlos y llevarnos a la claridad que todos pueden ver. Los post-modernistas contra-argumentan de que no hay tal cosa como “nada más que los hechos”. Y que los hechos nos llegan siempre de formas culturales muy distintas.
(c) La exclusión de las visiones mítico-místicas del mundo. Otro supuesto del Modernismo es que la ciencia, con su método empírico, es el árbitro final de cómo están realmente las cosas. Los post-modernistas cuestionan esta autoridad normativa de la ciencia y sugieren que hay otros caminos para conocer el mundo que no pueden ser medidos o reducidos a fórmulas, como los mitos y la experiencia mística.
(d) La búsqueda de las verdaderas universales. El objetivo a menudo implícito o búsqueda del Modernismo es ir más allá de las estrechas visiones locales para llegar a una visión más amplia de lo que realmente somos; buscar verdades y maneras de comprender que se apliquen a todos y sean reconocidas por todos de manera que todos puedan en definitiva estar de acuerdo y vivir con los demás. El Post-Modenismo avisa que esto no solamente es imposible, sino que además es peligroso. Los pueblos, y sus culturas, son más diferentes de lo que parecen.
Este último punto podría ser considerado como el pilar principal del Post-Modernismo, a saber que las verdades universales son peligrosas y las diferencias son portadoras de vida. Así que el Post-Modernismo se caracteriza por el dominio de la diversidad. No podemos deshacernos de la diversidad. Las cosas diferentes pueden estar interrelacionadas, conectadas, integradas, pero nunca hasta el punto de perder la diversidad. La diversidad tiene siempre la última palabra, o ladiversidad tiene siempre una palabra adicional. La diversidad domina la unidad, y esto debería alegrarnos, porque de lo contrario la vida y su evolución se volverían aburridas y se marchitarían. Si a la vida le quitas la diversidad, le quitas vitalidad.
El Post-Modernismo, pues, ve el mundo como algo perpetuamente inacabado y perpetuamente inconcluso. El Post-Modernismo promueve la noción del pluralismo; es decir que hay muchas formas de conocimiento, y que un hecho puede tener muchas verdades. Desde una visión post-modernista el conocimiento se articula desde perspectivas, con todas sus incertidumbres, complejidades y paradojas. El conocimiento es, pues, relacional y todas las realidades están entretejidas en “telares” lingüísticos locales.
3. Una cultura E-P-I-C.10
Una manera más sencilla y más popular de describir la cultura post-moderna es llamarla cultura EPIC, es decir: E=experiencial, P=participativa, I=basada en imágenes, y C=conectada. Dicho de otro modo, Experiencial más que racional, Participativa más que representativa, basada en Imágenes más que en la Palabra, Conectada con otros, más que Individual.
3.1. Experiencial (De lo racional a lo experiencial).
Los centros comerciales no son solo grandes almacenes, sino una experiencia. La gente va a los centros comerciales no solo para comprar cosas o ver una película, sino para tener una experiencia – lazos familiares, encuentro con viejos amigos, tener nuevas amistades, mirar a la gente, mirar los escaparates, relajarse. Y es por esto que en los centros comercial es no hay solo tiendas, sino también lugares de entretenimiento. Y las tiendas y los almacenes no ofrecen solamente productos, sino una experiencia.11
3.2. Participativa (De lo representativo a lo participativo).
La cultura post-moderna es una cultura de opción. Y es también participativa, pero no se limita a una simple participación. La participación ha de ser inter-activa. No se escoge solo de un menú, sino que tú mismo cambias el menú. No transmites solo tradición o cultura, sino que la transformas y la personalizas. No basta ya poseer cosas o disfrutar con eventos. Hay que implicarse en que las cosas o les eventos se den.12
3.3. Basada en la Imagen (De la Palabra a la Imagen).
La cultura moderna tenía como base la palabra. Por otro lado, la cultura post-moderna se basa en la imagen. Las propuestas se pierden en los oídos post-modernos, sin embargo oirán la metáfora, verán y entenderán las imágenes. Los diccionarios de imágenes están remplazando los diccionarios de siempre, y los bancos de imágenes se están volviendo valiosos como los bancos de dinero. Las imágenes son el lenguaje universal de la humanidad. Y las 6.500 lenguas del mundo comparte n todas ellas un lenguaje común: la metáfora. Y realmente las culturas son redes intrincadas, entretejidas de metáforas, de símbolos e historias. Las metáforas son más que simples decoraciones. Son las herramientas de pensamiento más fundamentales. Los seres humanos piensan sirviéndose de imágenes, no de palabras.13
3.4. Conectada (Del Individuo al Individuo-en-comunidad).
Dos palabras preferidas de la Web son “conectado” y “comunidad”, que ahora se han unido acuñando la nueva palabra “connexity”–es decir, conectar y crear comunidades. “Connexity” demuestra que la Web, más que una fuente de información es un medio social. Es la nueva plaza central de la aldea global. Es el nuevo “espacio público” y la nueva plaza de mercado. La paradoja es que el individualismo, que Internet ha fomentado, de alguna manera ha llevado a un hambre de conectividad, de comunidad no de sangre o de nación, sino de comunidades de opción. El sentido post-moderno de comunidad está guiado más por la cultura que por la nación. El surgir de comunidades privadas es la indicación de todo esto -comunidad de vecinos, asociaciones de dueños de casa, la comunidad medio- ambiental, la comunidad gay, etc. Un verdadero sitio web es un lugar de encuentro, un abrevadero donde la gente va para encontrarse con otros.14
Segunda parte
La vida religiosa y los milenarios
Quisiera ahora abordar la segunda parte de esta ponencia. Después de haber explorado la visión del mundo, lo s valores y el estilo de vida de los milenarios, no voy a intentar presentar una visión de la vida religiosa que pueda ser relevante para los jóvenes de hoy. Obviamente, llegados a este punto, lo único que podemos hacer es indicar algunos aspectos de esa visión, más que presentar un cuadro completo de esa visión.
1. Qué es relevante o irrelevante en la vida religiosa hoy.
Quisiera empezar resumiendo brevemente el resultado de la entrevista y del cuestionario hechos a algunos jóvenes religiosos en mi zona de Filipinas. Tanto la entrevista como el cuestionario giraban alrededor de dos preguntas, a saber (1) ¿cuáles aspectos de la vida religiosa, tal y como se la entiende y practica hoy, crees tú que son irrelevantes? Y (2) ¿cuáles aspectos crees que siguen siendo relevantes e importantes?
A la primera pregunta, las respuestas enfatizaban lo que sigue:
— una “fuga mundi” o la espiritualidad de “negación del mundo”, es decir una espiritualidad que no tenga conexiones con, o sea indiferente a, los problemas del mundo actual;
— un estilo de vida “orientado hacia el convento” o un estilo de vida que separa de l resto de la gente, especialmente de los pobres, de los marginados, de los que sufren. A este propósito, un estilo de vida que se percibe como cómodo o de clase media es considerado como irrelevante;
— una actitud “elitista” que da la impresión que la santidad es reservada a los religiosos y prácticamente más allá del alcance de la gente de a pie;
— una formación religiosa que es reacia o no da importancia al uso de la nueva tecnología, es decir el ordenador, Internet, los móviles, las redes sociales;
— una formación teológica que resulta en una teología solamente para dentro de las cuatro paredes del seminario y no ofrece a los candidatos las herramientas para comprometerse activamente con el mundo presente.
A la segunda pregunta, las respuestas más a menudo repetidas son las siguientes:
— misión:
     — en cuanto a servicio abnegado a los pobres, a los marginados, a los que sufren;
     — en cuanto a misión “ad gentes”, misión, que es la prontitud en dejar el hogar y el país y compartir la fe con gente de otros países y culturas;
— los votos:
     — en cuanto a testimonio de la existencia de Dios y de los valores espirituales en un mundo secularizado con sus valores distorsionados y sus falsas promesas;
     — en cuanto a testimonio de una vida de sencillez y honestidad en un mundo dado al consumo y a las comodidades;
     — en cuanto a testimonio de una vida de radicalidad y de santidad en un mundo materialista y superficial;
— vida de comunidad:
     — en cuanto a testimonio de fraternidad y solidaridad en un mundo de “indiferencia globalizada.”
     — comunidad que no se encierra en sí misma, sino que se abre para interactuar con comunidades afines en la creación de una comunidad mundial y de una civilización de solidaridad fraterna;
     — vida de oración, especialmente la armonía entre contemplación y acción.
2. La formación religiosa y los milenarios
Si es cierto lo que afirmo sobre la cultura de los milenarios, es decir que se trata de una cultura E-P-I-C, entonces su formación religiosa tendrá que ser una formación E-P-I-C. Es decir, una formación que sea experiencial, participativa, basada en la imagen y que fomente la conectividad.
2.1. Experiencial
De aquí la necesidad de hacer hincapié en la experiencia de Dios como fundamento de la espiritualidad y fuente de tecnología. En Evangelii Gaudium (EG 78), el Papa Francisco lamenta el que para muchos religiosos la vida espiritual “ha llegado a identificarse con algunos momentos religiosos que no alimentan el encuentro con los demás, el compromiso con el mundo, la pasión evangelizadora”. El Papa, pues, anima a una espiritualidad del encuentro. Y esto supone la necesidad de incorporar en el programa de formación tiempos de exposición, en particular a otras personas, es decir a personas diferentes de nosotros -los pobres, los enfermos, mujeres víctimas de la trata, niños de la calle, gente que no es cristiana, que no es católica, que no es creyente. Porque si nos rodeamos solo de personas como nosotros, no tendremos nunca “una-otra experiencia” de Dios, o nunca veremos el “otro rostro” de Dios, o nunca encontraremos al Dios no familiar, el Dios de aquellos que son diferentes de nosotros. Y nuestra propia experiencia de Dios no se verá nunca desafiada, ni enriquecida.
2.2. Participativa
De ahí la necesidad de dejar a nuestros formandi post-modernos que participen en su propia formación. Como dicho antes, nuestros candidatos post-modernos encuentran difícil aceptar un programa preconfeccionado. No les gusta elegir de un menú, sino que quieren cambiarlo o hasta crear su propio menú. Se ha avanzado muchísimo al respecto, y hoy en día consultar y dialogar son una práctica común en la mayoría de las casas de formación. Pero quizás hay que extender esto a la cuestión de la expresión concreta de la vida religiosa. ¿Podemos dejar que nuestros jóvenes formandi descubran nuevas formas de vivir concretamente la vida religiosa? ¿Podemos dejarles, dentro de ciertos parámetros, encontrar nuevas formas de vivir el carisma de la congregación, así como nuevos modos de realizar la misión de la congregación? Los post-modernos no quieren limitarse a heredar viejos caminos de hacer las cosas, por muy ensayadas y comprobadas que sean. Tratan de comprometerse en la creación de aquello a lo que quieren dar su vida. El paso no es solo de la pasividad a la participación activa, sino de la pasividad a la participación inter-activa.
2.3. Basada en la imagen
El mundo moderno era un mundo “prolijo”, basado en la palabra. Sus teólogos trataron de crear una fe intelectual, colocando la razón y el orden en el corazón de la religión. El misterio y la metáfora se desterraron al considerarlos demasiado enmarañados, demasiado místicos, demasiado ilógicos. La historia cristiana se fue contando a través de “credos” y de “doctrinas” más que a través de “parábolas” e historias. Su sesgo fue mostrando que la fe en Dios es justa y verdadera -una fe que satisface la mente. Por otro lado, el mundo post-moderno se basa en la imagen. Busca mostrar que la fe en Dios no es solo justa y verdadera, sino gozosa y bella (cfr. EG 167) –una fe que calienta el corazón. Busca, pues, aquello que el Papa Francisco llama un lenguaje “mistagógico” (cfr. EG 166), y no solamente un lenguaje racional. La teología ¿puede transformarse y de ser simplemente “fides quaerens intellectum” puede llegar a ser “fides quaerens sensum”, de “credo ut intelligam” a “credo ut sentiam” (de “fe que busca comprender” a “fe que busca experimentar o sentir”)? La teología ¿puede servirse no solo de la “via rationis” sino también, en palabras del Papa Francisco, de la “via pulchritudinis?” (cfr. EG 167)?15
2.4. Connectividad
En la cultura post-moderna las conexiones que se hacen en el ciber-espacio avivan el hambre de la comunidad cara a cara. Las transacciones impersonales hechas vía Internet no hacen sino afilar el hambre de relaciones personales y comunitarias. La formación ha de reinventar el concepto de “conexión” y de “conectividad” para encajar con el contexto post-moderno. No cuenta solo la extensión de las conexiones, sino que lo que hace la diferencia es la diversidad de las conexiones. Hay una diferencia entre una vida rica de contactos y una vida rica de conexiones. Hoy la juventud se dice a sí misma y se cuelga en las redes sociales, pero no parece hablar de sí y compartir sus experiencias en la comunidad real. Y, sin embargo, la comunidad se crea a través de las historias que se van contando. Una verdadera comunidad se desarrolla sobre la base de historias compartidas. Ahora bien para contar historias se necesita experiencia, y no es posible contar historias si no se tienen experiencias que compartir. Esto nos lleva a la “E” de la cultura EPIC, es decir a la experiencia. El mundo moderno hace hincapié en los principios por encima de las “historias”. Y sin embargo nosotros organizamos nuestra experiencia a través de la narrativa. La cognición humana se base en la narración.
3. La vida religiosa como llamado a la mística y a la profecía
Volviendo ahora al fondo de la cuestión, creo que el acento de la vida religiosa en el mundo post-moderno debería estar en el llamado a la mística y a la profecía. Como sabemos, en años recientes, la noción de vida consagrada como llamado a la mística y a la profecía ha ido ganando mucho terreno. Por ejemplo, Schneiders, IHM, profesora emérita en la Jesuit School of Theology en Berkeley, en Estados Unidos,16 define la Vida Consagrada como “una forma de vida cristiana místico-profética, que el Espíritu Santo regala a la Iglesia para el bien del mundo….”17
3.1. Mística y el lenguaje del Misterio.
En primer lugar, la vocación de la vida consagrada a la mística está enraizada en la consagración de buscar a Dios solo y el amor de Dios por encima de todo. Y a su   vez esta consagración se fundamenta en la atracción hacia el misterio de Dios.
Rudolf Otto (1869-1937), el eminente teólogo luterano alemán, en su libro, The Idea of the Holy (1917), habla de Dios como mysterium tremendum et fascinans, un   misterio tremendo y fascinante, un misterio que repele y atrae.
El misterio horroriza y repele a mucha gente (el mysterium tremendum). Al misterio se le teme, el misterio incomoda, el misterio desconcierta. Así que la tendencia habitual es deshacerse del misterio tratando de entenderlo con un lenguaje filosófico y teológico discursivo. Una vez en tendido, podemos guardarlo en una carpeta y
archivarlo. Y luego volvemos a la vida de siempre, sin ocuparnos más del misterio que hemos comprendido y archivado, o mejor dicho, sin permitir que el misterio nos moleste de nuevo.
Por otro lado, los místicos, son personas que se dejan atraer y fascinar por el misterio (el mysterium fascinans). Se sienten cómodos con el misterio, a gusto con el misterio, en casa con el misterio. Se sientan con ello, lo contemplan, lo viven- y tanto es así que el misterio comienza a manifestarse en su propia vida. Y la inefabilidad del misterio los conduce a buscar otro lenguaje con el que hablar sobre el misterio. Y a menudo pueden hablar del misterio solo con el lenguaje de los signos y de los símbolos. El lenguaje mistagógico, más que el lenguaje discursivo. El lenguaje del misterio, más que el lenguaje de la racionalidad.
La mística vive de la convicción de que Dios no es como nosotros. Dios es siempre más que nuestro Dios, más que lo que hacemos de él. Dios es siempre más que nuestra idea de Dios, más que nuestra teología de Dios. Una y otra vez los profetas del AT recuerdan al pueblo que Dios no es un ídolo, obra de nuestras manos y de nuestras imaginaciones. Dios es siempre extranjero y menos familiar de lo que pensamos. Dios es el totalmente Otro. Dios es el radicalmente Nuevo. Dicho de otro modo, Dios tiene siempre “otro rostro”. El rostro misterioso, desconocido de Dios. El rostro de Dios que emerge de su ocultamiento, más que el rostro de Dios que creamos según nuestra noción de Dios.
La mayoría de la gente prefiere al Dios conocido, más que al Dios desconocido. Prefieren a un Dios al que pueden amar, más que a un Dios que nos ama. Un Dios conocido, el Dios al que pueden amar, es un Dios bajo su control. Ellos deciden cuando amarle y cuando no -con oraciones ahora, y luego con buenas obras. Un Dios conocido se convierte en un Dios amigo y familiar, un Dios que es como nosotros. Y éste Dios se convierte en un Dios manejable y domesticado, al que acudir por cualquier tipo de solaz personal y político. Este Dios es totalmente predecible y totalmente falto de sorpresas, un Dios que nos hace complacientes y nos permite estar a gusto.
Por otro lado, el Dios desconocido e inusual nos reta y nos molesta. Un Dios que nos ama no está bajo nuestro control. Es él quien toma la iniciativa. El decide cuando afirmarnos y cuando desafiarnos. Nos quiere sacándonos de nuestros terrenos conocidos, y lanzándonos a lo desconocido, remando mar adentro –“Duc in altum”. El Dios desconocido e inusual está más allá de nuestras ideas y de nuestras imaginaciones. El Dios desconocido e inusual no es como nosotros. De hecho nos convoca más allá de nosotros y nos llama a ser más que nosotros. El Dios desconocido e inusual nos insta a la novedad, nos insta a dejar nuestra experiencia consuetudinaria de Dios, a un encuentro con un Dios que es suficientemente diferente como para llamarnos a ser de una manera diferente.
Realmente, lo que el mundo necesita ver hoy no es rostro familiar y acostumbrado de Dios, sino el rostro desconocido y misterioso de Dios. No el rostro de Dios que nos vuelve cómodos y complacientes, sino el rostro de Dios que nos desafía y nos incomoda. No el rostro usual de Dios, sino “el otro rostro” de Dios.18
Y ¿dónde encontramos este otro rostro de Dios? Se dice que el otro rostro de Dios se nos revela cuando llegamos a mirar a aquel que es diferente de nosotros, aquel que es otro que nosotros, es decir, el pobre, el extranjero, el forastero, el refugiado, el migrante, el desplazado, la madre soltera, el enfermo de SIDA, el buscador de fe, el no creyente, el no cristiano.
Y así la mística no empieza en el silencio de nuestras capillas o en el espacio sagrado de nuestros seminarios o conventos, o en nuestros confortables cuartos, sino allí donde encontramos a los que son diferentes de nosotros -en los barrios pobres, en las plazas y en los lugares de trabajo, en las escuelas, en los hospitales y en los orfanatos. La mística empieza con nuestro encuentro con la gente que es diferente de nosotros. Y nos lleva al momento de la contemplación del misterio de Dios, mirando el otro rostro de Dios, encontrando al Dios desconocido y diferente. Al hacerlo, se nos insta a la novedad y se nos saca de nuestra ‘manera de ser y hacer’ habituales. Al mirar el rostro de Dios, se nos dan el corazón y los ojos de Dios, y así empezamos a mirar el mundo con los ojos de Dios. Y cuando lo hacemos, vemos el mundo de manera diferente, vemos el mundo de un modo nuevo – los enemigos se convierten en amigos, los muros que nos separan se convierten en puertas abiertas, los extranjeros se convierten en hermanos y hermanas, los confines se convierten en puentes, la diversidad no nos conduce a las diferencias y al conflicto, sino a la armonía y a la unidad.
Y así la mística nos lleva a la gente, la mística nos lleva a la misión.
3.2. El profetismo y la perspectiva de los márgenes.
En segundo lugar, la vocación de la vida consagrada al profetismo está radicada en la consagración que hacemos a través de los consejos evangélicos. Hace unos años Johannes Baptist Metz dijo que los votos religiosos tienen una dimensión místico-profética y una dimensión profético-política.19 La dimensión mística de los consejos evangélicos tiene que ver con la profesión que hacen los consagrados y las consagradas al profesar a Dios como su único tesoro (pobreza), su único amor (castidad), y su única libertad (obediencia). La dimensión profética, por otro lado, tiene que ver con la solidaridad que la profesión de los consejos evangélicos impone tener con aquellos para quienes la pobreza, el celibato y la obediencia no son virtudes, sino condiciones impuestas por la vida. Y de aquí la solidaridad
     — con los pobres, para quienes la pobreza no es una virtud sino una condición de vida,
     — con los marginados, para quienes el celibato no es una virtud sino un destino social,
     — y con los oprimidos, para quienes la obediencia no es una virtud, sino un signo de opresión.
Y así al unirse a cuantos para quienes la pobreza, el celibato y la opresión son realidades de vida y no solamente “votos”, el religioso adquiere una cierta ‘dosis de realidad’ al vivir la vida consagrada.
Al comienzo del “Año de la Vida Consagrada” hace unos años, la Asociación de Superiores Mayores de Filipinas (AMRSP) escribió una carta a todos los religiosos del país. Y cito:
… “La vida religiosa es profecía” (Conversación con la USG, 29 Noviembre de2013, Roma).Más precisamente, es profecía de los márgenes. Estamos llamados a los lugares donde la gran mayoría de nuestras hermanas y hermanos han sido alejados de los centros de poder, de riqueza y de oportunidades y, desde allí, con los marginados, proclamar el Evangelio y responder a sus exigencias.
La solidaridad con los Pobres nos revela el “otro rostro” de Dios – no el rostro de Dios que nos es familiar y que vemos “desde arriba” de la historia, es decir del punto de vista de los vencedores y de los poderosos, sino el rostro de Dios inusual visto “desde abajo” de la historia, es decir, desde el punto de vista de las víctimas y de los marginados.
La opción por los pobres no es solo una estrategia política, sino el reconocimiento de la opción preferencial de Dios. Como lo expresa el Papa Francisco en EG 197:
El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres, tanto que hasta Él mismo “se hizo pobre” (2 Co 8,9)… Cuando Jesús comenzó a anunciar el Reino, lo seguían multitudes de desposeídos, y así manifestó lo que Él mismo dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres» (Lc 4,18). A los que estaban cargados de dolor, agobiados de pobreza, les aseguró que Dios los tenía en el centro de su corazón: «¡Felices vosotros, los pobres, porque el Reino de Dios os pertenece!» (Lc 6,20).
Y así la opción preferencial por los pobres es la perspectiva misma de Dios, la manera que Dios tiene de mirar la realidad. Como tal, constituye una clave hermenéutica, es decir, una clave para interpretar la realidad. En la entrevista que le hizo el director de la revista italiana, La Civiltà Cattolica, el Papa Francisco dijo lo siguiente:
Yo estoy convencido de una cosa: los grandes cambios de la historia se realizan cuando la realidad fue vista no desde el centro, sino desde la periferia. Es una cuestión hermenéutica: se comprende la realidad solamente si se la mira desde la periferia, y no si nuestra mirada es desde un centro equidistante de todo.20
Lo que se requiere hoy en la Nueva Evangelización es adoptar esta hermenéutica desde la periferia, esta perspectiva de los márgenes, esta óptica de los pobres, esta visión de la historia vista desde abajo. Porque solamente así podemos comunicar realmente lo que el Papa Francisco define como la esencia del kerigma que proclamamos, es decir, “la infinita misericordia del Padre” (EG 164).
Y así los místicos son los que contemplan el “otro rostro” de Dios; los profetas son los que ven la realidad desde abajo de la historia, y es ésta, yo creo, la vida consagrada hoy. Como tales, las personas consagradas desempeñan un rol indispensable en la Iglesia. Ayudan a mover la Iglesia de “una pastoral de mera conservación” a “una pastoral decididamente misionera” (cfr. EG 15), revelando así el “otro lado” de la Iglesia, es decir, la Iglesia no como una institución burocrática, sino como un “hospital de campo” después de una batalla, donde se vendan, se curan, se sanan las heridas de la humanidad.21
Conclusión
Para concluir, se dice que hay por lo general cinco mecanismos relacionados con cualquier tipo de transición22 – “resistir”, “no dejar pasar”, “apartarse”, “cerrar”, y “ponerse al alcance”. Resistir=rechazar lo nuevo agarrándose a lo que fue. No dejar pasar=negar lo nuevo y esconderse en lo que fue. Apartarse=correr lejos de lo nuevo. Cerrar=echar la toalla y admitir la derrota. Ponerse al alcance=comprometerse en lo nuevo y responder creativamente.

Pienso que el último mecanismo debería ser nuestra forma de responder a la generación post-moderna, es decir ponerse a su alcance, afirmando y evidenciando lo que tiene de bueno y de positivo, purificando y trasformando lo que tiene de negativo y destructivo. Una manera de hacerlo es enfatizando las dimensiones mística y profética de la vida religiosa. La mística afirma y enfatiza lo que parece ser bueno en la post-modernidad, en particular las características “E” (o lo experiencial) y la

“I” (o basada en la imagen) de la cultura EPIC, mientras que la profecía purifica y transforma lo que parece ser negativo y destructivo en la post-modernidad, en particular el estilo de vida consumista y el “selfie” y la tendencia narcisista de la cultura EPIC.
NOTAS FINALES
1 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Cohort_(statistics).
2 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Baby_boomers. En los años de la posguerra hubo una ‘explosión’ de nacimientos, y el índice de natalidad empezó a disminuir hacia los años ’60. De aquí el término “baby boomers.”
3 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Generation_X. El término “Generación-X” lo acuñó el fotógrafo húngaro Robert Capa. Lo utilizó como título de un ensayo de fotos sobre jóvenes, hombres y mujeres, que se criaron inmediatamente después de la segunda guerra mundial. Al describir su intención, Capa dijo “Llamamos a esta generación desconocida, la Generación X, … ” El término se hizo popular con Douglas Coupland en su novela, publicada en 1991, titulada Generation X: Tales for an Accelerated Culture, sobre el estilo de vida de jóvenes adultos a finales de los años ’80. Y el significado del término es justamente la generación después de los baby-boomers.
4 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Millennials. Varios autores difieren ligeramente en la fechas que asignan al comienzo y al final de esta generación. Algunos dicen “el comienzo de la década de los ’80 hasta el comienzo del año 2000”. Otros se refieren a esta generación incluyendo en ella los que tenían de entre 10 a 20 años el 11 de septiembre del 2001 (o la tragedia del 11/9). Y a esta generación la llaman “la Generación del 9/11”. Lo que yo designo como Generación Milenaria (los nacidos de 1986 a 2005) viene del Harvard Center for Housing Studies de la Universidad de Harvard, que asigna un periodo de 20 años a cada generación nacida después de la segunda guerra mundial. Cf. https://en.wikipedia.org/wiki/Generation_X.
5 Cfr. USG (Unión de los Superiores Generales), Dentro de la globalización: Hacia una comunión multicentrada e intercultural, (Roma: Editrice “Il Calamo”, 2000), p. 10 -21; John Fuellenbach, Church: Community for the Kingdom, (Manila: Logos Publications, 2000), p. 107-108; SVD XV General Chapter, “Chapter Statement”,

In Dialogue with the Word, No. 1, Sept 2000, p. 16-20; John Allen, The Future Church (NY: Doubleday, 2009), p. 256-297.

6 Cfr. David Harvey, The Condition of Postmodernity: An Enquiry into the Origins of Cultural Change (Cambridge, MA: Blackwell, 1990). O, “The growing planetary interconnectedness driven by technology, communications, travel, and economic integration”. John Allen, The Future Church, p. 257.
7 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Modernism. También Paul Knitter, Introducing Theologies of Religions (New York: Orbis Books, 2002), p. 173-177; Harold Netland, Encountering Religious Pluralism: The Challenge to Christian Faith and Mission (Illinois: Intervarsity Press, 2001), p. 55-91, 124-157.
8 El Modernismo no se limitó a la filosofía. Encontró vida también en otros ámbitos de la vida – en las artes (Henri Matisse y Pablo Picasso), en la literatura (Fyodor Dostoyevsky y T.S. Eliot), en la música (Franz Liszt y Richard Wagner), en el teatro (Georg Kaiser y Arnolt Bronnen), en la arquitectura (la construcción de los rascacielos).
9 Cfr. https://en.wikipedia.org/wiki/Postmodernism. También Paul Knitter, Introducing Theologies of Religions (New York: Orbis Books, 2002), p. 173-177; Harold Netland, Encountering Religious Pluralism: The Challenge to Christian Faith and Mission (Illinois: Intervarsity Press, 2001), p. 55-91, 124-157; David Harvey, The Condition of Postmodernity: An Enquiry into the Origins of Cultural Change (Cambridge, MA: Blackwell, 1990).
10 Cfr. Leonard Sweet, Post-Modern Pilgrims: First Century Passion for the 21st Century World(Nashville, Tennessee: B&H Publishing Group, 2000).
11 Se dice que hacia finales de su vida, santo Tomás de Aquino tuvo una experiencia directa del amor de Dios. Desde ese momento, dejó de escribir y llamó “paja” a todo lo que había escrito antes. Una cosa es hablar de Dios y otra hacer experiencia de Dios.
12 En una cultura representativa, la gente quiere y necesita ser controlada y que alguien tome las decisions en su lugar. La tarea del liderazgo consiste en guiar y reglamentar. Por otro lado, en una cultura participativa, la gente quiere tomar sus proprias decisiones y optar a su antojo. El liderazgo, en este caso, empodera y capacita a los demás para que lideren. El movimiento cultural va de la pasivididad a la interactividad. Los jóvenes han dejado de ver la tele, porque no es suficientemente interactiva para ellos. Sin embargo ha aumentado considerablemente el tiempo que pasan on line. Como ha observado Steve Jobs de Apple: “Vas a ver la tele cuando quieres apagar el cerebro y vas al ordenador cuando lo quieres encender.” Ante la TV, eres un simple observador, ante el ordenador puedes ser un programador.

13 Por esto el poder de la liturgia es tan inmenso. Joseph Stalin fue seminarista y en la iglesia ortodoxa había aprendido la fuerza que tienesn los iconos. Por esto llenó el paisaje soviético con sus imágenes. El primer icono cristiano fue un símbolo sin texto, sin palabras – el pez para ichthus (iota, chi, theta, upsilon, sigma).

14 Si se plantea la pregunta cuánto tiempo se pasa en Internet la respuesta es que la mayoría del tiempo se pasa en ‘chatando’ – 26% del tiempo pasado en Internet. ¿Hay otros lugares, más que en Internet, donde la gente puede contar historias sobre lo que son y encontrar a gente deseosa de escuchar? Esto es lo nuevo con relación a Internet – por muy solo que esté ‘Yo’ puede conectarme a conjunto global que llamamos ‘nosotros. Más conectamos electrónicamente, más desconectados estamos personalmente. El post-modernismo se caracteriza por una cierta dislexia: yo/nosotros, o la experiencia del individuo-en-comunidad. Los post-modernos quieren disfrutar de una auto-identidad dentro de un marco de conexiones hecho de vecindad, de virtud cívica y de valores espirituales.
15 Pensemos a como se imparten por lo general los cursos de teología en los seminarios. Por ejemplo, el término ‘papel escrito’. ¿Por qué tiene que ser necesariamente siempre un papel? ¿No podría ser una obra de arte? ¿Un poema? ¿Una composición musical original? ¿Una pintura? ¿Un dibujo? O pensemos en el examen final. ¿Por qué ha de haber siempre preguntas a las que responder? ¿Por qué no dejar que un grupo prepare una obra teatral, por ejemplo, y la presente a toda la clase?
16 Sandra Schneiders ha escrito una trilogía monumental sobre la vida consagrada. Cfr. Sandra Schneiders, Finding the Treasure: Locating Catholic Religious Life in a New Ecclesial and Cultural Context, Religious Life in a New Millennium #1 (Mahwah, NJ: Paulist Press, 2000); Selling All: Commitment, Consecrated Celibacy, and Community in Catholic Religious Life, Religious Life in a New Millennium #2 (Mahwah, NJ: Paulist Press, 2001); Buying the Field: Catholic Religious Life in Mission to the World, Religious Life in a New Millennium #3 (Mahwah, NJ: Paulist Press, 2013).
17 Sandra Schneiders, “Theology of Consecrated Life for the Contemporary World”, Unpublished Ponencia en la Semana de Vida Religiosa en ICLA (Institute for Consecrated Life in Asia, Quezon City, Philippines), 24 de enero de 2015.
18 Cfr. Mary Jo Leddy, The Other Face of God: When the Stranger Calls us Home (NY: Orbis, 2011).
19 Cfr. Johannes Baptist Metz, Followers of Christ: Religious Life and the Church (London: Burns and Oates, 1978.
20 Papa Francisco en “¡Despierten al mundo! Conversaciones con Papa Francisco sobre la Vida religiosa.” Una entrevista con Antonio Spadaro, SJ en La Civiltà Cattolica 2014, 13-17.
21 Cfr. Homelía en Santa Marta, Siervos del Reino, 30 de octubre de 2015, a disposición en http://en.radiovaticana.va/news/2015/02/05/pope_at_santa_marta_servants_of_the_kingdom/1121647.
22 Cfr. Leonard Sweet, Post-Modern Pilgrims: First Century Passion for the 21st Century World (Nashville, Tennessee: B&H Publishing Group, 2000), pp. XIV-XV.
USG: Assemblea novembre 2016 – ROMA
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Tomado de: http://www.querbes.org/774/activos/texto/wviat_pdf_2147-sj6SWpNPxCaCBHjD.pdf

Imagen de Kekey Takaya CMF