Desde el pasado mes de diciembre hemos estado hablando y reflexionando sobre MISERICORDIA. En el Evangelio de San Mateo, Jesús señala que la bendición es para quienes practican la justicia, la misericordia y la fidelidad (cf. 23, 23).

Me gustaría compartir una experiencia que ha marcado mi recorrido vocacional como Misionero Claretiano en India, donde tuve la dicha de pasar un año con la Tribu Santal. Ellos me enseñaron a vivir la vida al máximo, en el momento presente, con alegre esperanza.

En 2006, el año de experiencia de Misión, fui destinado a la Misión de Sahari, en el Estado de Bengala Oeste, India, antes de comenzar mis estudios de teología. Luego de haber aprendido Santali, me dieron la responsabilidad de diferentes centros de enseñanza. La rutina consistía en ir por la mañana hasta llegar al lugar donde la tribu residía, habiendo cruzado ríos, bosques y probando los frutos de la selva, tanto como visitar diversas familias y regresar a la tardecita. Una característica propia de su idiosincracia comienza con una cálida bienvenida a los forasteros, haciéndoles más confortable el hecho de estar en sus viviendas. Tratar al desconocido como a su propia familia sin esperar nada a cambio es la mejor parte de lo humano que podían practicar. Puedo contarles que los días vividos con ellos fue una experiencia maravillosa y reconfortante. Sin embargo mi corazón “anhelaba más”. Por eso, decidí vivir con ellos durante un mes para participar con ellos en sus alegrías, sufrimientos y contribuir a su bienestar. Pero por encima de todo tenía mucho que aprender de ellos.

Estaba muy impresionado por su estilo de vida. Su capacidad para “VIVIR AL MÁXIMO EN EL MOMENTO PRESENTE CON ALEGRE ESPERANZA” es una inspiración para cualquiera. Sea una situación alegre o triste, ellos viven en armonía. Ellos influyeron en que yo cambie mi modo de percibir el mundo y la gente. Me enseñaron todo lo que el curso de filosofía no pudo en los tres años anteriores. Ellos me enseñaron a ser más misericordioso, alegre y humilde. Habiendo vivido una maravillosa experiencia de un mes en su lugar, continué el trabajo con ellos durante un año. Sin embargo, luego de haber completado un mes, viví dos episodios desafortunados. Uno fue el hecho de enfermarme y el otro fue más traumático: la muerte de mi amigo, quien era también un catequista de la Misión de Sahari.

Mientras miro hacia atrás al contemplar esos momentos, mis experiencias están sobrecargadas con la misericordia de Dios y el pueblo de la Tribu Santal. Llevo siempre conmigo las cosas aprendidas en un año y las puedo aplicar a lo largo de mi vida. Son útiles cuando trato con jóvenes inmigrantes en Canadá. Ellos se encuentran como en un sándwich “entre la cultura de sus padres y la cultura norteamericana”. Hay una lucha constante y se debe elegir ser misericordioso. Quisiera finalizar mi narración con una nueva definición que doy a la palabra MISERICORDIA (que en inglés se dice “mercy”).

Meeting young people where they are in their own condition

(= encontrar a los jóvenes donde ellos están, en su propia condición)

Embracing them with Christian charity and joyful hope

(= abrazarlos con caridad Cristiana y alegre esperanza)

Reveling the presence of Jesus Christ with humility and courage

(= revelarles la presencia de Jesucristo con humildad y coraje)

Contributing to the realization of God’s kingdom with them

(= contribuir con ellos a la realización del reino de Dios)

Yearning for more spiritual closeness with God and accompanying them with tender love.

(= desear apasionadamente una mayor cercanía espiritual con Dios y acompañarlos con un amor lleno de ternura).

 

Reegan Soosai CMF

Misionero en Canadá