Cartas Vocacionales – Noviembre 2017

La juventud es una etapa de la vida que cada quien tiene que atravesar. Una de las etapas de la vida más dinámica, vibrante y llena de energía. Los jóvenes son creativos, llenos de sueños y con un alto sentido de expectativas en la vida. Desafortunadamente, en esta etapa ellos son más o menos dependientes de otros (padres, tutores, tíos, autoridades, gobierno, etc.) y, en consecuencia, a pesar de su energía y talento quedan a merced de aquellos de quienes dependen.

  1. La juventud es un regalo frágil

En cuanto son un regalo para una familia, una ciudad o una nación, los jóvenes son personas sobre las cuales se tienen muchas expectativas; con potencial para llegar a ser lo que sea en la vida –lo bueno, lo malo, y lo feo. Su fragilidad se manifiesta al momento de guiarlos y acompañarlos. Algunos son conducidos por la vida en la dirección correcta mientras otros son orientados en un rumbo equivocado. Su capacidad para absorber cualquier tipo de pensamiento en esta etapa se renueva de modo inteligente. Si en este momento les enseñas algo, lo atraparán rápidamente.

  1. El desafío de los jóvenes comunes

Hoy en día, los jóvenes pasan a través de muchos desafíos. Lo más significativo entre los desafíos de la juventud es lo que surge de su vulnerabilidad. Hay gente que se aprovecha de ellos a causa de su edad, del sexo, de sus carencias/pobreza. Alguna gente usa a los jóvenes para sus propios fines egoístas y egocéntricos. Cuando los jóvenes pierden a sus padres/tutores en la mayoría de los casos quedan librados a su suerte. A menudo no tienen a nadie que se ocupe de su bienestar o incluso nadie que los oriente. Llegados a este punto, muchas personas jóvenes se vuelcan a las drogas, al alcohol y al abuso de sustancias porque no hay quien los cuide.

  1. Políticas para la juventud

En algunos países donde el factor juventud se toma en serio, usualmente existe una política bien articulada diseñada para la juventud. Esta política para la juventud prepara a las personas jóvenes para que sean capaces de crecer e insertarse en la sociedad e incluso asumir responsabilidades serias en el estado. Desafortunadamente, muchos países no tienen políticas para sus jóvenes. Algunos puede que la tengan pero no son consecuentes en asegurar que dicha política para jóvenes logre el impacto deseado que se requiere. Cualquier país que conoce el valor de los jóvenes no puede darse el lujo de jugar con cuestiones o políticas que tienen que ver con el desarrollo del segmento juvenil de la población.

  1. El amor por los jóvenes es el inicio de la salud de una nación

Cualquier nación o familia que aprecie el cuidado y ame a sus jóvenes está preparándose para ser una nación, familia o sociedad saludable, dinámica y feliz. Esto es así porque uno no puede dar lo que no tiene. Si tienes jóvenes buenos y preciosos, entonces también tendrás adultos buenos y preciosos. Jesús lo dejó en claro cuando dijo que un árbol de mango no puede producir naranjas. Por tanto cualquier cosa que invirtamos en los jóvenes es lo que eventualmente cosecharemos. Si prestamos más atención a los jóvenes y sus asuntos, veremos los resultados en el futuro cercano. Si les enseñamos formas de vida corrupta, se transformarán en corruptos. No existen dos formas para esta fórmula porque es una verdad de vida.

  1. Sin jóvenes no hay futuro

Con toda sinceridad, ¿cómo podemos hablar o incluso alardear acerca del futuro sin los jóvenes de hoy en día? No hay modo. No podemos hablar acerca de un futuro formidable sin los jóvenes de hoy. Los jóvenes de hoy son los adultos del futuro. Los jóvenes de ayer son los adultos de hoy. Los niños nacidos en este momento son los jóvenes del mañana. De modo que es una cadena ininterrumpida. Lo que cambia es el tratamiento que dan a sus jóvenes unos adultos privilegiados en un determinado momento. La regla de oro “No hagas a los otros lo que no quieres que te hagan a ti” es muy significativa.

  1. Una palabra para la juventud moderna

La juventud actual se ha vuelto muy vulnerable. Los jóvenes de nuestros días tienen que lidiar con muchas variables y tentaciones que surgen de su entorno familiar, de la falta de educación, de la tecnología de sus grupos de pares, las innovaciones y las ciencias. Las personas jóvenes deben estar en el lado preciso. Ellas deben interpretar los signos del tiempo en el cual se han encontrado a sí mismas. Deben saber que tienen que planificar estratégicamente su vida a futuro.

Suele decirse que “del modo en que haces tu cama, así te acostarás en ella” (proverbio que significa que uno debe aceptar las consecuencias de las propias acciones). Los jóvenes de hoy deben ponerse de pie y tomar sus destinos en sus manos. Tienen que ponerse de pie por sus derechos, como lo cantaba Bob Marley hace muchos años. Los jóvenes deben transformarse en defensores de un buen gobierno y de un desarrollo holístico/integral. Deben asegurarse de tener voz en la legislación y que sean parte integrante de la política de la nación. Deben levantarse de modo no violento para reclamar lo que les pertenece a ellos porque un derecho que no se reclama nunca es respetado. En consecuencia, no deben dejarse usar negativamente por motivos egoístas o por otros motivos. Los jóvenes no deben permitirse que los traten como objetos en lugar de sujetos. Ellos deben reclamar por su dignidad y no permitir que nunca nadie los pisotee, independientemente de quien pueda ser esa persona o grupo de personas. Las personas jóvenes deben esforzarse por tener una recta y buena consciencia tal como Dios lo dispuso en orden a discernir lo que tienen que hacer, del modo correcto y en el momento justo. Los jóvenes de hoy tienen que ser personas muy equilibradas. Deben adquirir habilidades y desarrollar distintos modos de ayudarse a sí mismos para trabajar por cuenta propia. Deben involucrarse en el auto-desarrollo y empoderamiento más que esperar ser empoderados por otras personas, organismos o incluso el gobierno. Creo que un jover trabajador, responsable y temeroso de Dios, que permanezca enfocado, lo logrará a pesar de los desafíos y las cambiantes variables de nuestro tiempo.

 

Hilary Dachelem CMF

Obispo de Bauchi – Nigeria