Barquisimeto, Venezuela. La Familia Claretiana en Venezuela se reunió en la ciudad de Barquisimeto para participar en el Tercer Encuentro Nacional de Jóvenes (III ENAJO). El punto de encuentro fue la “Casa Comunal Claret”, donde del 6 al 8 de agosto fueron llegando los grupos juveniles que peregrinaron desde distintas partes del país.

Este encuentro organizado por la Pastoral Juvenil Claretiana fue una gran oportunidad para dar gracias a Dios por el don del carisma claretiano en la Iglesia y conocer a otros que comparten el mismo espíritu. La Familia Claretiana en Venezuela está integrada por los Misioneros Claretianos, Filiación Cordimariana, las Misioneras Claretianas, los Seglares Claretianos y el movimiento juvenil ANCLA.

En la pre-jornada del ENAJÓ en Familia Claretiana reinó un ambiente de alegría y comunión. Los jóvenes se sintieron animados al conocer la vida de hombres y mujeres de esta Familia que en diversas épocas dieron testimonio del amor de Cristo, entregando su vida por la construcción del Reino. Esto sirvió de impulso para un “visiteo de casas” en el territorio atendido por los Misioneros Claretianos en Barquisimeto.

Entre las actividades del encuentro se pudo disfrutar de una noche cultural donde la música y bailes típicos de las regiones de Venezuela alegraron a los más de 160 participantes.

El sábado 8 de agosto se dio por concluído el Encuentro de la Familia Claretiana para sumarse al ENAJO 2015 que tuvo como lema “Jóven venezolano sé testigo del amor de Cristo” y fue puesto bajo la protección de la Virgen María “La Divina Pastora”, Patrona de la Ciudad. Esta jornada, que concluyó al día siguiente, reunió a unos 9,000 jóvenes venezolanos que participaron en diversas catequesis, intensos momentos de oración, así como actividades culturales, festivas y de convivencia.

La misa de clausura fue presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana Mons. Diego Padrón. El obispo exhortó a los jóvenes a ser testigos del amor de Cristo en la transformación de la sociedad venezolana que atraviesa momentos de crisis política y económica, ante las que el joven cristiano no puede permanecer indiferente. El evento terminó con la lectura de un mensaje del Papa Francisco.