Preparado por la Red Bíblica Claretiana de América – REBICLAR

Domingo 10 de Diciembre de 2017

Descarga el encuentro: 2-adviento-b-marcos-1-1-8

Descarga material para profundizar: marcos-1-1-8-para-profundizar

1. Oración Inicial:

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia. Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren. Te lo pedimos a Ti, Jesús, Hijo de María, que nos has revelado al Padre y enviado tu Espíritu. Amén.

2. Lectura: ¿Qué dice el texto?

a. Introducción: La primera frase del Evangelio según San Marcos dice así: «Comienzo de la Buena Noticia de Jesús Mesías Hijo de Dios». Para Marcos, la vida de Jesús es un hecho importante y él quiere presentar esta Noticia como una buena noticia (evangelio). Toda noticia, anuncio o relato de una persona, sobre todo cuando es comunicada como Buena Noticia, suscita mucho interés en el lector. Por eso, el Evangelio según San Marcos ha fascinado a tantos lectores a lo largo de veinte siglos. El contenido central lo constituye la persona de Jesús, Mesías e Hijo de Dios. En estos dos títulos queda indicada la misión y la verdadera identidad de Jesús. Abramos nuestros corazones a escuchar la Palabra de Dios.

b. Leer el texto: Marcos 1,1-8: Leemos este texto de Marcos con mucha atención, tratando de descubrir el mensaje de fe que el evangelista quiso transmitir a su comunidad. Releerlo una segunda vez.

c. Un momento de silencio orante: Hacemos un tiempo de silencio para que la Palabra de Dios pueda entrar en nosotros e iluminar nuestra vida. Terminar cantando: “Tu Palabra me Da Vida”.

d. ¿Qué dice el texto?

  • ¿Con qué palabras comienza el evangelio de Marcos? ¿Qué quiere decir esas palabras?
  • ¿Qué dice la cita del profeta Isaías sobre la misión de Juan Bautista?
  • ¿Qué es el contenido y repercusión de la predicación de Juan Bautista?
  • ¿Qué predicaba Juan sobre el Mesías?
  • ¿Qué dice el texto sobre la persona de Jesús y sobre su misión?

3. Meditación: ¿Qué nos dice el texto hoy a nuestra vida?

No es necesario responder a cada pregunta. Seleccionar las más significativas para el grupo.  Lo importante es conocer y profundizar el texto, reflexionarlo y descubrir su sentido para nuestra vida.

  1. Juan Bautista pidió una conversión (cambio) de vida. ¿Cuál es el cambio que Dios está         pidiendo hoy de nosotros?  ¿Qué caminos deben ser enderezados hoy en nuestra sociedad?
  2. «Comienzo de la Buena Noticia de Jesús Mesías Hijo de Dios». La historia de Jesús es el comienzo y nosotros somos la continuación. ¿Cómo está presente en nuestras vidas y en la historia, la semilla de la Buena Noticia de Dios?
  3. Juan Bautista preparó la venida de Jesús. También para nosotros, la Buena Noticia nos llega a través de las personas y los acontecimientos bien concretos que nos indican el camino que lleva a Jesús.  En mi vida personal: ¿Quién me ha indicado el camino hacia Jesús?
  4. Y nosotros, ¿Hemos ayudado a personas descubrir la Buena Noticia de Dios en sus vidas?  Explique.
  5. ¿Cuál es el mensaje del texto para nuestra vida hoy y qué podemos hacer en concreto para que se haga realidad en nuestra vida?

4. Oración: ¿Qué le decimos a Dios después de escuchar y meditar su Palabra?

Ponemos en forma de oración todo aquello que hemos reflexionado sobre el Evangelio y sobre nuestra vida. “Mira, envío mi mensajero delante de ti, el que ha de preparar tu camino”.

5. Contemplar el rostro de Dios encontrado en el texto y comprometernos con la transformación de la realidad.

Compromiso: Vivir la conversión implica un cambio profundo de vida, para seguir los pasos de Jesús. ¿Qué gesto concreto de conversión puedes vivir esta semana? Llevamos una “palabra”.  Esa “palabra” o versículo que nos va a acompañar hasta que nos encontremos nuevamente. Seguramente se hará presente mientras participamos en nuestros quehaceres diarios.

6. Oración final:

Señor, aviva nuestra fe, nuestro amor, nuestra esperanza, y danos creatividad para seguirte y construir tu Reino. Enséñanos a darlo todo, compartir nuestros bienes, nuestro tiempo, nuestros dones. Padre Nuestro que estás en el cielo… AMÉN.


Para Profundizar Marcos 1,1-8

1.- Contexto: Hoy, en este tiempo de Adviento, la Palabra de Dios nos pone en el terreno de la esperanza, con el anuncio de un proyecto futuro de vida digna, de salvación, de liberación.

En la primera lectura, desde la realidad del exilio y del destierro, el profeta Isaías anuncia el feliz retorno a la tierra propia. Para el pueblo cautivo, la posibilidad de ser libres constituía un sueño, que sólo Dios podía empezar a realizar. El profeta anuncia entonces que pronto la libertad y el retorno a la tierra será una realidad y que ése es el plan de Dios para sus hijos e hijas, quienes ya han sufrido mucho a causa de sus muchas faltas.

En la profecía de Isaías encontramos la adaptación de una ceremonia militar, según la cual, cuando un rey triunfaba, a su regreso se allanaba un camino adornado con flores. Ahora quien triunfa es Dios, él es el Señor de la libertad. Allanar el camino es limpiar la esperanza. El pueblo se ha purificado, superando obstáculos de todo tipo; ahora ve con claridad cuál puede ser su futuro si pone la esperanza sólo en el Dios de la Vida y de la Liberación.

En la segunda lectura el Apóstol Pedro alerta a la comunidad cristiana sobre la esperanza en la segunda venida del Señor Jesús. Muchos cristianos de aquellos primeros días, esperaban afanosamente una venida maravillosa del Señor en la que buenos y malos serían juzgados. Esto es entendible dadas las múltiples y complejas dificultades que se presentaban entre los hermanos y hermanas de una misma comunidad. La carta hace un profundo llamado de atención sobre la manera cómo la comunidad espera el día del juicio, y pide a los creyentes vivir en un permanente estado de conversión.

2.- El evangelio de San Marcos, centra su atención en el ministerio de Juan el Bautista, como mensajero que anuncia y prepara la llegada del Hijo de Dios. Una voz que clama en el desierto, invitando a la conversión de una sociedad sumida en los afanes del poder, el legalismo y las riquezas. Juan, como muchos otros profetas populares, experimentará la pobreza, la persecución y el martirio, ordenados por los poderosos a quienes les incomodaba la profecía.

3.- El llamado de Juan a la conversión a través del bautismo con agua, es a la vez anuncio de lo que la humanidad necesita para recibir a Jesús, el verdadero Mesías: Para entonces el pueblo esperaba al Mesías, de muy diversas maneras; algunos, como líder militar o líder religioso; otros, como rey; también esta esperanza necesitaba ser purificada. En ese sentido, convertirse implicaba volverse a Dios y a su proyecto de igualdad y de justicia, allanar el camino liberándose de toda atadura a las viejas estructuras de poder, que no permitían abrir el corazón al plan de Dios.

Ayer, como hoy, la Palabra de Dios nos pide fortalecer una esperanza activa, es decir, esperar mientras hacemos presente el Reino de Dios, pues no habrá venidas maravillosas y espectaculares de Dios. Hoy los creyentes estamos ante desafíos enormes como el empobrecimiento generalizado, el hambre, la exclusión, el deterioro ambiental y la injusticia de los poderosos hacia los sectores más empobrecidos. Es ahí, en medio de todas esas dificultades reales, en medio de tantas oscuridades donde se nos exige ser signos de vida y esperanza, ser constructores y transformadores de nuestro mundo.