A las 12,00 en el atrio del Aula  Pablo VI, el Santo Padre  Francisco ha encontrado a los niños que participan en la quinta edición de “El tren de los niños”, una iniciativa promovida por el Consejo Pontificio de la Cultura, como parte del “Atrio de los gentiles”,  que ha traído al Vaticano a unos 400 niños de los municipios del centro de Italia víctimas del terremoto. El tema es la defensa de la creación con este título “Pequeños viajeros, grandes embajadores, custodios de la Tierra.”

Publicamos a continuación la transcripción del diálogo del Papa con los niños presentes en el encuentro:

Palabras del Santo Padre

Papa Francisco:

Chicos y chicas, me dicen que debo hablar. Pero a mí me gusta escuchar. ¿Ti, quieres  hablar? … Vamos, vamos. ¿Quieres hablar? Vamos, dime algo, cuéntame algo.

Niña
Quiero ir al restaurante.

Papa Francisco:
Ah, ¡Esta quiere ir al restaurante! ¡Tiene hambre, quiere comer!

Niña
¡Sí!,Luego me voy a casa.

Papa Francisco:
Cuando dijo: “Quiero ir al restaurante,” es una manera de decir al Papa: No hable mucho… [risas, risas] yo quiero comer!”. Muy bien. Vuelve, a tu sitio. ¿Y tu, querías hablar? …

Niño:
¿Sí! … Hoy, mi madre trajo un paquete …

Papa Francisco:
Está bien. Y tu, ¿qué quieres decir?

Niña

Quiero decir que hoy voy a la playa

Papa Francisco:
¿Vas a la playa? Dime …

Niña
Hoy voy a ir a la playa con mi madre y mi hermana y mi prima; se llaman Yasmin y Alessandra. Tengo seis años, mi hermana ocho y Yasmin diez.

Papa Francisco:
Está bien. Brava.

Chico:
Yo represento a Norcia y a Cascia. Después del terremoto, la mayoría de las casas e iglesias están destruidas. Por el terremoto se desbordó también un río, que hasta entonces estaba seco; después del terremoto, debido a las fuertes sacudidas, el agua ha vuelto a aparecer y ahora tiene mucha fuerza. Quería darle las gracias por habernos recibido,  sea a los dos chicos de Norcia que a todos los demás.

Papa Francisco:
Gracias. Y me gustaría que algunos de vosotros  me dijese  cómo fueron esos días después del terremoto, Tu …, ven, ven; Dime.

Niño:

Fueron difíciles.

Papa Francisco:
Sí. Dime: ¿por qué difíciles? Dime, dime …

Niño:
Tuvimos dificultades por las  casas y los edificios derrumbados. Y todas nuestras escuelas.

Papa Francisco:
¿También las escuelas?

Niño:
Sí.

Papa Francisco:
Cuando yo fui allí, la escuela estaba en una tienda de campaña …

Niño:
Es verdad.

Papa Francisco:
¿Incluso ahora?

Niño:
Sí.

Papa Francisco:
Y ahora, ¿Cómo os estáis recuperando?

Niño:
Nos recuperamos porque trajeron nuevas casas y escuelas.

Papa Francisco:
Tenemos que recuperarnos, ¿sabes? Cuando  hay estos desastres, también existe la fuerza para recuperarse.

Niño:
Es verdad.

Papa Francisco:
Y vosotros habéis sido muy buenos

Niño:
Gracias.

Papa Francisco:
Gracias a ti, Gracias.

Niña:
Durante algún tiempo íbamos a la escuela por la tarde, porque estábamos en los módulos. Ahora, sin embargo, tenemos escuelas donde empezamos la escuela por la mañana y hemos reanudado el horario normal.

Papa Francisco:
Es decir, ¿Habéis vuelto a la normalidad?

Niña:

Sí, normalmente; empezamos la escuela por la mañana, hasta la una y media.

Papa Francisco:

¿Ninguno de vosotros  ha perdido  un año?

Niña:
No, no.

Papa Francisco:
Esto es bueno.

Niña:
Sí, efectivamente…

Papa Francisco:
¿Y cómo has visto a la gente, el valor de la gente? ¿Qué viste allí?

Niña:
Creo que, gracias a la directora, empezamos la escuela de inmediato, incluso después de varios problemas con la escuela que, de todas formas era inhabitable, pero volvimos inmediatamente. Sin problemas.

Papa Francisco:
Gracias.

Niña:
Gracias.

Niña:
Mi nombre es Gaia, soy Acquasanta.

Papa Francisco:
De Acquasanta … Bien.

Gaia:
El 24 de agosto [ fecha del terremoto] todos mis compañeros de clase, todos los que iban a la escuela, en fin…. Pasamos mucho miedo porque nadie sabía quien estaba vivo, lo que pasaba en la escuela, en  las casas de los demás … Afortunadamente, todos ellos se salvaron. En Acquasanta no hay ningún daño especial, digamos. Sin embargo, nuestra escuela era inhabitable y nos la han  reconstruido.

Papa Francisco:
¿Y todos cooperaron y trabajaron para reconstruirlo?

Gaia:
Sí.

Papa Francisco:
Y eso es bueno, porque cuando se trabaja todos juntos, todos con el mismo fin, las cosas son mejores, ¿verdad?

Gaia:
Decimos que, como  proyecto, hemos empezado por la escuela.

Papa Francisco:
Gracias. Bien, bien.

Gaia:
Gracias. ¡Adiós!

Niño:
Mi nombre es Juan Camillo y vengo de Norcia. Después del terremoto, hemos tardado mucho en recomenzar, a poder movernos para ir a la escuela. Después estuvimos dentro de una tienda de campaña, todos juntos, luego fuimos en varias tiendas de campaña durante algunos días, a continuación, a  las escuelas secundarias y al final nos fuimos a los módulos, e íbamos solo por la tarde. Después, alrededor de marzo, empezamos  por la mañana y los módulos estaban cerca del hospital. Después continuamos a ir a clase por la mañana y fue mucho mejor porque estábamos más frescos  por mañana. En cambio, por la  tarde estábamos muy cansados.

Papa Francisco:

Bravo.

Juan Camillo:

Adiós

Niña:

Soy Ginebra y mi hermana está en Fiastra … La casa de la abuela se derrumbó. Mi abuela se salvó, porque la casa se había derrumbado toda con el terremoto, y luego mi hermana y mi abuela salieron. Entonces, ahora están reconstruyendo  la casa, porque hay que reconstruirla.

Papa Francisco:

Dime … ¿Has terminado?

 Ginebra:

Sì.

Papa Francisco:

Gracias.

Niña:

Soy Maria Vittoria y yo soy de Casia. Quiero decir que después del terremoto hubo muchos problemas. Antes estábamos en  una empresa, luego nos dieron una estructura de madera. Nos gustaría que venga  Cascia, uno de estos días.

Papa Francisco:

Gracias.  Una palabra. Os he escuchado. Lo que habéis vivido es horrible,  porque es una calamidad.¿ Es verdad o no? Es una calamidad. Y las calamidades  dañan el alma. Pero el Señor nos ayuda a recuperarnos. ¿Tenéis confianza  en el Señor, o no?

Niños

¡Sí!

Papa Francisco:

¿Seguro?

Niños

Papa Francisco:

¿Y también en la Virgen?

Niños

Papa Francisco:

Y  ahora, si tenemos confianza, demos gracias  a la Virgen  por las cosas bueno que nos ha  dado en esta calamidad: Ave María, …

Una de las cosas que más le gustan  a Jesús, una de las palabras que más les gusta al Señor es la palabra “gracias”.  Yo quiero daos  las gracias y decíos “gracias” por esta visita, por venir aquí, incluso para recordar aquel momento horrible. Pero todos tenemos que decir también gracias a esos chicos – niños y niñas – que han venido de Río de Janeiro, y  han interpretado cosas de mi país que me han conmovido. Y los invito a que vengan más cerca, para que todos les digamos “Gracias”. Se lllaman “Marea de la mañana”: un aplauso para ellos.

[bendición]

Y gracias por vuestra visita

¡ Ah! ¿el tren era bonito?

Niños

Papa Francisco:

¿Tenéis  hambre?

Niños: Sí

Papa Francisco:

¿Habeís oído? Están hambrientos [Le dicen  que  ya está listo]

Ya está  listo … Adiós y gracias.


Artículo tomado de: http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/06/03/pal.html

Imagen de: http://www.casilinanews.it/39648/attualita/torna-treno-dei-bambini-sabato-3-giugno-400-provenienti-norcia-accumoli-amatrice-arquata-del-tronto-incontreranno-papa-francesco.html