El joven claretiano filipino, P. Rhoel Gallardo, con escasos seis años de sacerdocio, fue asesinado el 3 de mayo del año 2000, luego de haber sufrido un verdadero calvario. Rhoel fue torturado por sus captores quienes le arrancaron las uñas de sus manos y pies. Su cuerpo fue encontrado con tres balas en su espalda.

Fundamentalistas islámicos del grupo Abu Sayyaf, atacaron la Escuela Claret de Tumahubong, en Basilan, al Sureste de Filipinas, el 20 de marzo del 2000, tomando como rehenes al P. Rhoel, cuatro docentes y veintidós estudiantes. Luego de largas negociaciones entre los rebeldes y el obispo, por un lado, y el Superior Provincial y un Muslim Ulama (musulmanes reconocidos como autoridad con capacidad de enseñar) por otro, no pudieron llegar a un acuerdo: sus pretensiones eran totalmente inaceptables. El Ejército Filipino se vio forzado a atacar el campamento rebelde en la selva, con el objetivo de rescatar a los rehenes. Ellos encontraron el cuerpo del P. Rhoel con varias balas y signos de torturas que el grupo Abu Sayyaf le había infligido. Ellos también asesinaron a tres docentes y cinco chicos.

A pesar del secuestro del P. Blanco CMF en 1993 y el incendio de la Escuela Claret de Tumahubong, así como de muchos otros intentos de los extremistas musulmanes con bombas contra los fieles en iglesias católicas, los claretianos decidieron continuar su tarea, aún sabiendo que esta era una zona de alto riesgo.